Toyota desarrolla flores para reducir el impacto medioambiental de su vehículo híbrido
El fabricante de automóviles Toyota ha desarrollo dos variantes de plantas expresamente diseñadas para reducir el impacto medioambiental que supone la fabricación de su modelo de automóvil híbrido: Prius.
Los dos tipos de plantas derivan de la salvia roja y las gardenias. Su destino es la factoría que Toyota tiene en Tsutsumi, donde se ensambla Prius, y es parte de un ambicioso plan del fabricante japonés para reducir el impacto medioambiental y compensar la emisiones de gases contaminantes.
Mientras las hojas de la salvia roja son capaces de absorber gases nocivos como el óxido de nitrógeno, las de las derivadas de la gardenia se utilizan para reducir la temperatura del interior de la fábrica y sus alrededores, lo que aminora el uso del sistema de refrigeración y por tanto las emisiones de CO2, considerado uno de los principales causantes del efecto invernadero.
Hace unos años un estudio presentado por CNW Marketing Research, Inc. incluía la afirmación de que tenía mayor impacto en el medio ambiente fabricar un Prius que un Hummer debido en parte a los materiales utilizados, especialmente las baterías. Este estudio fue refutado por investigadores del MIT que,entre otras cosas, tenía en cuenta el ciclo de vida completo del vehículo.
No obstante, Toyota lleva ya muchos años desarrollando un plan que reduzca el impacto que supone la fabricación de su vehículo híbrido. Según la publicación Drive, desde 1990 ha reducido las emisiones de CO2 de esta factoría en más de un 50%.
Como parte de ese plan la fábrica dispone de paneles solares para la producción de electricidad, además de unos sistema de reflexión que dirigen la luz solar hacia el interior, allí donde puede utilizarse en lugar de la luz eléctrica; utiliza sensores de movimiento para mantener las luces apagadas cuando no son necesarias y en verano el aire acondicionado no baja de 28 grados. A cambio, los empleados pueden vestir camisetas y bermudas.
Además,como si de una instalación de un relato de ciencia ficción se tratara, la fábrica está recubierta de una pintura especial que absorbe gases nocivos de la atmósfera y el césped está manipulado para que su crecimiento sea más lento de lo normal. En el año 2008, según Toyota, plantó unos 50.000 árboles para compensar el resto de emisiones de CO2.



