La Catedral Innova | Hace 3 meses
06.05.2010
Reinventando el espacio público
Por: La Catedral Innova
La tecnología nos ha hecho ubicuos. Un simple gadget con conexión a Internet es suficiente para desafiar a las leyes físicas y estar presente –de forma virtual, claro está- en cualquier parte del mundo o en varias a la vez siempre que se nos antoje.
Ahora, en cuestión de segundos es posible atravesar continentes para que nuestras identidades digitales se relacionen con sus contactos virtuales en el momento en el que lo deseen. Son cosas de la disponibilidad 24x7x365.
Pero la ubicuidad también tiene un lado negativo que afecta al espacio público de siempre, al que tradicionalmente hemos utilizado para desenvolvernos en nuestro día a día. Tal y como se preguntaba ayer en Innosfera Domenico Di Siena, arquitecto y socio del estudio Ecosistema Urbano, ¿necesitamos hoy en día el entorno físico en el que vivimos para relacionarnos con nuestros amigos?
Lo cierto es que ya hace años desde que el boom de la telefonía móvil relegó a un segundo plano el concepto de “quedar” en un determinado punto físico. Ahora, una llamada a última hora basta para saber dónde está la persona que queremos ver para ir a su encuentro, sin necesidad de planes previos ni esperas por posibles retrasos. Y esta situación no ha hecho más que agravarse en los últimos años, con la expansión de las redes sociales y de Internet móvil.
Así pues, es preciso dar un nuevo sentido a los espacios públicos. Y Di Siena lo tiene bastante claro, toda vez que a su juicio estas ubicaciones “están vivas y responden a las modificaciones”. Es lo que este arquitecto denomina “espacios públicos sensibles”, en los que ya se ha producido una hibridación entre lo físico y lo digital. No en vano, prácticamente sobre cada punto geográfico del planeta existe una capa digital con información que ya forma parte de ese espacio concreto. Y en los próximos meses la cosa irá a más con la aplicación práctica de la realidad aumentada.
Pero, ¿cómo pueden ayudar las nuevas tecnologías para tener espacios públicos interesantes que aporten propuestas atractivas a sus habitantes? Siguiendo el discurso de Di Siena, “para tener territorios inteligentes hay que tener ciudadanías emergentes y viceversa”.
En otras palabras, la participación e implicación de las personas resulta clave para modificar los espacios físicos, algo que ya se está poniendo en práctica en proyectos como plazaletras, una iniciativa de Medialab Prado en torno a una pantalla ubicada en un barrio madrileño.
Según sus responsables, el objetivo de plazaletras es conseguir que, “a través de un acceso compartido a información de interés hiper-local”, los propios vecinos sean capaces de conocerse mejor y, sobre todo, de “poner en marcha procesos de creación colectiva y de auto-organización”.
“Queremos utilizar la pantalla como una oportunidad para experimentar con una inusual dinámica de acceso a la información “pública” contenida en Internet desde un espacio público (físico), en lugar de hacerlo desde un espacio privado. La idea es visualizar en la pantalla la información cotidianamente producida en Internet por los vecinos del barrio y que tenga relación con el entorno urbano (hiper-local) en el que se encuentra”, subrayan los responsables de plazaletras.
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