La Catedral Innova | Hace 1 año
25.01.2010
La innovación llega a los buscadores de Internet
Por: Alvy / Microsiervos
Altavista, HotBot, Lycos… ¿Quién no se acuerda de ellos? Eran los buscadores de Internet del siglo XX, que se vieron arrasados por el tsunami Google hacia el año 2000. Todos se basaban más o menos en la misma idea: rastrear todas las páginas de Internet e intentar mostrar las más adecuadas según los términos de búsqueda del usuario. Google bordó la técnica poniendo especial énfasis en la relevancia de los resultados: unas páginas son más importantes que otras en función de los enlaces que apuntan a ellas. Jugaron matemáticamente con la «reputación» de cada página de Internet y lograron un resultado que satisfizo a la mayoría, una especie de consenso universal. El resultado es que su cuota de mercado es amplísima en la mayor parte del mundo y que «Google» se ha convertido en sinónimo de «buscar».
En este artículo
- Buscadores como Altavista, HotBot o Lycos se vieron arrasados por el 'tsunami' Google hacia el año 2000.
- Durante la última década, Google ha consolidado su hegemonía en el ámbito de los buscadores.
- Ahora, la irrupción de Wolfram Alpha y Bing como alternativas a Google ha alterado las reglas del juego.
Desde entonces, la decadencia del resto de buscadores ha sido notable, y Google tampoco ha innovado mucho en ese campo concreto, con la excepción de mejorar y afinar sus algoritmos, añadir búsquedas de imágenes y otras vastas bases de datos, tales como el contenido de millones de libros. Pero en 2009 han surgido nuevas ideas y en concreto dos proyectos que podrían diferenciarse notablemente de lo que ofrece el gigante de las búsquedas.
El primero de ellos es Wolfram Alpha. Producto de investigación de un equipo de matemáticos, es un concepto totalmente distinto e innovador respecto a los buscadores tradicionales. Sus creadores lo llaman «un buscador de conocimientos» y está pensado para que se puedan localizar en él datos concretos y fiables sobre diversos campos. Utiliza un lenguaje natural en inglés que admite preguntas como «¿Cuál es la distancia de la Tierra a la Luna?» y otras similares. Contiene amplias bases de datos sobre astronomía, geografía, personajes, fechas, empresas, física, química y matemáticas, obtenidos de fuentes públicas y fiables. Además, ofrece imágenes interesantes para los datos que muestra, como mapas o gráficas comparativas o históricas. Tras analizarlo, está claro que no reemplazará a Google porque no busca competir con él, pero sí que puede ser un excelente complemento.
La otra novedad de la temporada ha resultado ser Bing, de Microsoft. Buscando recuperar el terreno perdido en los últimos años, el gigante del software creó un buscador que externamente es casi igual que Google, pero que por dentro ofrece algunas innovaciones interesantes. La principal es que su objetivo es resolver preguntas sobre aspectos de la vida cotidiana. Enlaza los contenidos extraídos de la Red con bases de datos sobre la ciudad, comparativas de precios, servicios de mapas y similares. Bing también cuenta con amplias bases de datos de imágenes procedentes de la web, y con esa idea de diferenciación lanzó recientemente Visual Search, una herramienta que categoriza las fotografías y por la que se puede navegar fácilmente con el ratón. Todavía le queda mucho camino por recorrer, pero ha tenido un buen comienzo.
Altavista, HotBot, Lycos… ¿Quién no se acuerda de ellos? Eran los buscadores de Internet del siglo XX, que se vieron arrasados por el tsunami Google hacia el año 2000. Todos se basaban más o menos en la misma idea: rastrear todas las páginas de Internet e intentar mostrar las más adecuadas según los términos de búsqueda del usuario. Google bordó la técnica poniendo especial énfasis en la relevancia de los resultados: unas páginas son más importantes que otras en función de los enlaces que apuntan a ellas. Jugaron matemáticamente con la «reputación» de cada página de Internet y lograron un resultado que satisfizo a la mayoría, una especie de consenso universal. El resultado es que su cuota de mercado es amplísima en la mayor parte del mundo y que «Google» se ha convertido en sinónimo de «buscar».
En este artículo
- Buscadores como Altavista, HotBot o Lycos se vieron arrasados por el 'tsunami' Google hacia el año 2000.
- Durante la última década, Google ha consolidado su hegemonía en el ámbito de los buscadores.
- Ahora, la irrupción de Wolfram Alpha y Bing como alternativas a Google ha alterado las reglas del juego.
Desde entonces, la decadencia del resto de buscadores ha sido notable, y Google tampoco ha innovado mucho en ese campo concreto, con la excepción de mejorar y afinar sus algoritmos, añadir búsquedas de imágenes y otras vastas bases de datos, tales como el contenido de millones de libros. Pero en 2009 han surgido nuevas ideas y en concreto dos proyectos que podrían diferenciarse notablemente de lo que ofrece el gigante de las búsquedas.
El primero de ellos es Wolfram Alpha. Producto de investigación de un equipo de matemáticos, es un concepto totalmente distinto e innovador respecto a los buscadores tradicionales. Sus creadores lo llaman «un buscador de conocimientos» y está pensado para que se puedan localizar en él datos concretos y fiables sobre diversos campos. Utiliza un lenguaje natural en inglés que admite preguntas como «¿Cuál es la distancia de la Tierra a la Luna?» y otras similares. Contiene amplias bases de datos sobre astronomía, geografía, personajes, fechas, empresas, física, química y matemáticas, obtenidos de fuentes públicas y fiables. Además, ofrece imágenes interesantes para los datos que muestra, como mapas o gráficas comparativas o históricas. Tras analizarlo, está claro que no reemplazará a Google porque no busca competir con él, pero sí que puede ser un excelente complemento.
La otra novedad de la temporada ha resultado ser Bing, de Microsoft. Buscando recuperar el terreno perdido en los últimos años, el gigante del software creó un buscador que externamente es casi igual que Google, pero que por dentro ofrece algunas innovaciones interesantes. La principal es que su objetivo es resolver preguntas sobre aspectos de la vida cotidiana. Enlaza los contenidos extraídos de la Red con bases de datos sobre la ciudad, comparativas de precios, servicios de mapas y similares. Bing también cuenta con amplias bases de datos de imágenes procedentes de la web, y con esa idea de diferenciación lanzó recientemente Visual Search, una herramienta que categoriza las fotografías y por la que se puede navegar fácilmente con el ratón. Todavía le queda mucho camino por recorrer, pero ha tenido un buen comienzo.
Valoraciones (0)
Comentarios (0)
Comentarios
¿Quieres escribir tu comentario?



