La Catedral Innova | Hace 1 día
20.09.2011
“Un país que no educa a sus ciudadanos en la innovación difícilmente podrá ser competitivo”
Por: Martín Pérez, vicepresidente de AMETIC

Resultante de la fusión de las antiguas ASIMELEC y AETIC, AMETIC (Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, de las Telecomunicaciones y de los Contenidos Digitales) lidera a nivel nacional los intereses empresariales de un hipersector tan diverso como dinámico.
De ahí que no resulten nada desdeñables las cifras que definen a la patronal: más de 5.000 empresas asociadas que suman en su conjunto 350.000 empleados y cuya actividad económica supone en torno al 7% del PIB español. Además, AMETIC trabaja en cuatro ámbitos sectoriales (Electrónica; TIC; Operadores/Proveedores de Servicios de Telecomunicación y de Internet; y Contenidos Digitales); y actúa en ocho áreas: Servicios y tecnologías para la relación y atención al cliente; Desarrollo de mercado; Hogar digital; Infraestructuras; Desarrollo industrial; I+D+i; Competitividad Empresarial; y Medio Ambiente.
Martín Pérez, vicepresidente de AMETIC, ha querido compartir con La Catedral Innova las claves que, según su asociación, necesita nuestro país para salir de la recesión y poder incrementar la productividad y la competitividad de la economía.
Según sus propias previsiones, AMETIC canaliza alrededor de un tercio del esfuerzo privado nacional en I+D+i. Así las cosas, ¿cuál es su opinión sobre la apuesta de nuestro país por la innovación?
En los últimos años, los avances han sido importantes, pero aún estamos alejados de los niveles de inversión de los países de nuestro entorno, lo que debería ser prioritario resolver en momentos de dificultad presupuestaria como el presente. A mi modo de ver, sólo se puede garantizar la sostenibilidad de nuestra economía y, por tanto, de nuestras empresas, con una mayor apuesta por el I+D+i.
En España, la gran barrera a superar sigue siendo nuestra escasa cultura de la innovación, que es la clave para la adaptación a los cambios, y que no es únicamente un trabajo de las administraciones, ni tan siquiera de las empresas, sino de toda la sociedad en su conjunto. No en vano, un país que no educa a sus ciudadanos en la innovación difícilmente podrá ser un país competitivo. Por eso, el primer reto es fomentar esta cultura de la innovación a través de la educación, desde la enseñanza primaria hasta la universidad, poniendo en valor el conocimiento y la creatividad.
Por otro lado, también urge crear un entorno que favorezca esta innovación. De este modo, desde el Gobierno se deben implementar las políticas necesarias para establecer el adecuado marco regulatorio, extendiendo las ayudas fiscales a empresas y proyectos innovadores que favorezcan el desarrollo de la nueva sociedad digital.
Centrándonos en su área sectorial dedicada a las TIC, ¿qué grado de implantación tienen estas tecnologías en nuestro tejido empresarial, especialmente en el estrato pyme?
A pesar de los avances, en España, por las características de su tejido productivo, conformado mayoritariamente pymes y empresas de servicios, la extensión de las TIC es compleja y aún deficiente. Aunque en ambos escenarios se hace imprescindible esta adopción para posibilitar el cambio del modelo productivo. Las primeras, porque ocupan al 82% de los trabajadores de nuestro país y generan alrededor del 60% del PIB; y las segundas, porque agrupan la mayoría del empleo y del valor añadido.
La tercera edición del Curso de Verano AMETIC-UPM, celebrado en La Granja de San Ildefonso del 4 al 7 de julio, se celebró bajo la rúbrica “Hacia un Mundo Digital: Las eTIC motor de los cambios sociales, económicos y culturales”. En este encuentro se habló de la falta de visión de las administraciones a la hora de facilitar el despliegue de las redes…
En efecto. Ésta es una constante reivindicación de nuestro sector: la necesaria extensión, especialmente en zonas rurales y aisladas, de las infraestructuras básicas de redes de telecomunicación y servicios electrónicos para el desarrollo de la sociedad digital. Para conseguirlo, las administraciones han de promover la eliminación de barreras normativas y administrativas para su despliegue; incentivar la extensión de su cobertura; e impulsar la creación de un marco favorable a la inversión de los agentes privados, sin distorsionar el funcionamiento del mercado.
Según el Presidente de la CMT (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones), España alcanzará en plazo, pese a la crisis, los objetivos de la Agenda Digital europea, ¿está de acuerdo?
Sí. Estaremos en el buen camino si las administraciones continúan con la apuesta digital de los últimos años y no bajamos el ritmo de inversiones y apoyos al desarrollo de la Sociedad de la Información. Realmente considero que no nos podemos permitir, en estos momentos donde los recursos son escasos, la no optimización de los mismos, así como la descoordinación y la falta de determinación y celeridad en la toma de decisiones.
Según la Comisión Europea, si se desarrollara plenamente el mercado digital único antes de 2020, el impulso a la productividad y la innovación en muchos sectores de actividad se traduciría en un incremento del PIB comunitario del orden del 4%, lo que equivaldría a 500.000 millones de euros.
Por otro lado, y en lo que respecta al Centro Demostrador del Hogar Digital, enmarcado dentro del Plan Avanza, ¿cómo ha evolucionado esta iniciativa desde su inauguración en marzo de 2010?
Financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, con apoyo del Ayuntamiento de Madrid y donde participan con su tecnología más de una treintena de empresas, este proyecto está resultando vital para popularizar las ventajas del hogar digital. Y está contribuyendo a modificar, y lo hará cada vez más, la relación del individuo con su entorno social, con las administraciones, con su trabajo y también con el medio ambiente, por su apuesta por la sostenibilidad y el ahorro de energía.
Abierto permanentemente, y con miles de visitas de ciudadanos y profesionales hasta la fecha, el balance es muy positivo. En el futuro continuaremos con las actividades de difusión de las tecnologías que lo integran, así como con los encuentros de los profesionales del sector.
Precisamente, el 21 y 22 de junio se celebró en la sede del Centro Demostrador el II Congreso del Hogar Digital, cuya intención era acercar a las empresas las oportunidades de negocio en el ámbito de los servicios para los nuevos hogares digitales… ¿Cuáles fueron las conclusiones principales de este encuentro?
Destacaría los mensajes desde la Administración, que presentó recientemente el nuevo Reglamento de Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones (ICT) –aprobado el pasado mes de marzo y que fomenta la construcción sostenible y la eficiencia energética; así como la rehabilitación tecnológica de los edificios ya construidos–, donde se recoge un anexo dedicado al Hogar Digital, que está llamado a ser en la próxima edición el objeto fundamental del reglamento.
Por otro lado, y dando cuenta de la asunción de estas tecnologías en los llamados edificios sostenibles, comunidades digitales y la smart city, y de sus posibilidades en el mundo del ocio así como en el de la salud y la teleasistencia, también concluimos como próximo reto el desarrollo de una Guía de Instalación del Hogar Digital.

¿Cómo ve AMETIC la articulación de este mercado de servicios en torno al ICT?
Tras la aprobación del Reglamento es de esperar que las nuevas viviendas vayan introduciendo estas instrucciones, y eso brindará grandes oportunidades al sector. En cuanto a la rehabilitación tecnológica de los edificios ya construidos, desde la asociación reclamamos la necesidad de poner en marcha “planes Renove”, que facilitarían, entre otros aspectos, la creación de empleo, la modernización de nuestro parque de viviendas, el desarrollo más rápido de la Sociedad de la Información y el ahorro energético.
Se dice que un hogar digital cuesta un 2% más que uno convencional, pero permite ahorrar más de un 25% de los consumos de agua y energía… ¿considera suficientes estos argumentos para su implantación en la sociedad española?
Desde luego hace falta una mayor popularización de esta tecnología para que sus ventajas sean exigidas por los usuarios; además de un mayor compromiso por parte de las distintas administraciones, desarrollando, por ejemplo, la normativa necesaria para obligar a las nuevas construcciones a incluir este equipamiento.
En torno precisamente a este tema se celebró en Sevilla, los días 29 y 30 de junio, el IV Foro TIC y Sostenibilidad, ¿cuál es el papel que pueden jugar las TIC en este escenario?
El sector TIC es el responsable del 2% de la huella de carbono a nivel mundial. Y aunque es un porcentaje pequeño, en nuestra mano está ser pioneros en el desarrollo y adopción de soluciones tecnológicas eficientes, y en la aplicación de cambios estructurales operativos. En este contexto, apostamos por los beneficios derivados de la utilización de las llamadas “Green TIC”, que han dado lugar a innovaciones tecnológicas, tales como la virtualización, el cloud computing, etc.
A tenor de las estimaciones del informe Smart 2020, para esa fecha, la eficiencia energética proporcionada por las TIC puede llegar a suponer una reducción de 7,8 GtCO2e respecto de las 51 GtCO2e de emisiones totales previstas; y un ahorro de costes de unos 600.000 millones de euros.

Resultante de la fusión de las antiguas ASIMELEC y AETIC, AMETIC (Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, de las Telecomunicaciones y de los Contenidos Digitales) lidera a nivel nacional los intereses empresariales de un hipersector tan diverso como dinámico.
De ahí que no resulten nada desdeñables las cifras que definen a la patronal: más de 5.000 empresas asociadas que suman en su conjunto 350.000 empleados y cuya actividad económica supone en torno al 7% del PIB español. Además, AMETIC trabaja en cuatro ámbitos sectoriales (Electrónica; TIC; Operadores/Proveedores de Servicios de Telecomunicación y de Internet; y Contenidos Digitales); y actúa en ocho áreas: Servicios y tecnologías para la relación y atención al cliente; Desarrollo de mercado; Hogar digital; Infraestructuras; Desarrollo industrial; I+D+i; Competitividad Empresarial; y Medio Ambiente.
Martín Pérez, vicepresidente de AMETIC, ha querido compartir con La Catedral Innova las claves que, según su asociación, necesita nuestro país para salir de la recesión y poder incrementar la productividad y la competitividad de la economía.
Según sus propias previsiones, AMETIC canaliza alrededor de un tercio del esfuerzo privado nacional en I+D+i. Así las cosas, ¿cuál es su opinión sobre la apuesta de nuestro país por la innovación?
En los últimos años, los avances han sido importantes, pero aún estamos alejados de los niveles de inversión de los países de nuestro entorno, lo que debería ser prioritario resolver en momentos de dificultad presupuestaria como el presente. A mi modo de ver, sólo se puede garantizar la sostenibilidad de nuestra economía y, por tanto, de nuestras empresas, con una mayor apuesta por el I+D+i.
En España, la gran barrera a superar sigue siendo nuestra escasa cultura de la innovación, que es la clave para la adaptación a los cambios, y que no es únicamente un trabajo de las administraciones, ni tan siquiera de las empresas, sino de toda la sociedad en su conjunto. No en vano, un país que no educa a sus ciudadanos en la innovación difícilmente podrá ser un país competitivo. Por eso, el primer reto es fomentar esta cultura de la innovación a través de la educación, desde la enseñanza primaria hasta la universidad, poniendo en valor el conocimiento y la creatividad.
Por otro lado, también urge crear un entorno que favorezca esta innovación. De este modo, desde el Gobierno se deben implementar las políticas necesarias para establecer el adecuado marco regulatorio, extendiendo las ayudas fiscales a empresas y proyectos innovadores que favorezcan el desarrollo de la nueva sociedad digital.
Centrándonos en su área sectorial dedicada a las TIC, ¿qué grado de implantación tienen estas tecnologías en nuestro tejido empresarial, especialmente en el estrato pyme?
A pesar de los avances, en España, por las características de su tejido productivo, conformado mayoritariamente pymes y empresas de servicios, la extensión de las TIC es compleja y aún deficiente. Aunque en ambos escenarios se hace imprescindible esta adopción para posibilitar el cambio del modelo productivo. Las primeras, porque ocupan al 82% de los trabajadores de nuestro país y generan alrededor del 60% del PIB; y las segundas, porque agrupan la mayoría del empleo y del valor añadido.
La tercera edición del Curso de Verano AMETIC-UPM, celebrado en La Granja de San Ildefonso del 4 al 7 de julio, se celebró bajo la rúbrica “Hacia un Mundo Digital: Las eTIC motor de los cambios sociales, económicos y culturales”. En este encuentro se habló de la falta de visión de las administraciones a la hora de facilitar el despliegue de las redes…
En efecto. Ésta es una constante reivindicación de nuestro sector: la necesaria extensión, especialmente en zonas rurales y aisladas, de las infraestructuras básicas de redes de telecomunicación y servicios electrónicos para el desarrollo de la sociedad digital. Para conseguirlo, las administraciones han de promover la eliminación de barreras normativas y administrativas para su despliegue; incentivar la extensión de su cobertura; e impulsar la creación de un marco favorable a la inversión de los agentes privados, sin distorsionar el funcionamiento del mercado.
Según el Presidente de la CMT (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones), España alcanzará en plazo, pese a la crisis, los objetivos de la Agenda Digital europea, ¿está de acuerdo?
Sí. Estaremos en el buen camino si las administraciones continúan con la apuesta digital de los últimos años y no bajamos el ritmo de inversiones y apoyos al desarrollo de la Sociedad de la Información. Realmente considero que no nos podemos permitir, en estos momentos donde los recursos son escasos, la no optimización de los mismos, así como la descoordinación y la falta de determinación y celeridad en la toma de decisiones.
Según la Comisión Europea, si se desarrollara plenamente el mercado digital único antes de 2020, el impulso a la productividad y la innovación en muchos sectores de actividad se traduciría en un incremento del PIB comunitario del orden del 4%, lo que equivaldría a 500.000 millones de euros.
Por otro lado, y en lo que respecta al Centro Demostrador del Hogar Digital, enmarcado dentro del Plan Avanza, ¿cómo ha evolucionado esta iniciativa desde su inauguración en marzo de 2010?
Financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, con apoyo del Ayuntamiento de Madrid y donde participan con su tecnología más de una treintena de empresas, este proyecto está resultando vital para popularizar las ventajas del hogar digital. Y está contribuyendo a modificar, y lo hará cada vez más, la relación del individuo con su entorno social, con las administraciones, con su trabajo y también con el medio ambiente, por su apuesta por la sostenibilidad y el ahorro de energía.
Abierto permanentemente, y con miles de visitas de ciudadanos y profesionales hasta la fecha, el balance es muy positivo. En el futuro continuaremos con las actividades de difusión de las tecnologías que lo integran, así como con los encuentros de los profesionales del sector.
Precisamente, el 21 y 22 de junio se celebró en la sede del Centro Demostrador el II Congreso del Hogar Digital, cuya intención era acercar a las empresas las oportunidades de negocio en el ámbito de los servicios para los nuevos hogares digitales… ¿Cuáles fueron las conclusiones principales de este encuentro?
Destacaría los mensajes desde la Administración, que presentó recientemente el nuevo Reglamento de Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones (ICT) –aprobado el pasado mes de marzo y que fomenta la construcción sostenible y la eficiencia energética; así como la rehabilitación tecnológica de los edificios ya construidos–, donde se recoge un anexo dedicado al Hogar Digital, que está llamado a ser en la próxima edición el objeto fundamental del reglamento.
Por otro lado, y dando cuenta de la asunción de estas tecnologías en los llamados edificios sostenibles, comunidades digitales y la smart city, y de sus posibilidades en el mundo del ocio así como en el de la salud y la teleasistencia, también concluimos como próximo reto el desarrollo de una Guía de Instalación del Hogar Digital.

¿Cómo ve AMETIC la articulación de este mercado de servicios en torno al ICT?
Tras la aprobación del Reglamento es de esperar que las nuevas viviendas vayan introduciendo estas instrucciones, y eso brindará grandes oportunidades al sector. En cuanto a la rehabilitación tecnológica de los edificios ya construidos, desde la asociación reclamamos la necesidad de poner en marcha “planes Renove”, que facilitarían, entre otros aspectos, la creación de empleo, la modernización de nuestro parque de viviendas, el desarrollo más rápido de la Sociedad de la Información y el ahorro energético.
Se dice que un hogar digital cuesta un 2% más que uno convencional, pero permite ahorrar más de un 25% de los consumos de agua y energía… ¿considera suficientes estos argumentos para su implantación en la sociedad española?
Desde luego hace falta una mayor popularización de esta tecnología para que sus ventajas sean exigidas por los usuarios; además de un mayor compromiso por parte de las distintas administraciones, desarrollando, por ejemplo, la normativa necesaria para obligar a las nuevas construcciones a incluir este equipamiento.
En torno precisamente a este tema se celebró en Sevilla, los días 29 y 30 de junio, el IV Foro TIC y Sostenibilidad, ¿cuál es el papel que pueden jugar las TIC en este escenario?
El sector TIC es el responsable del 2% de la huella de carbono a nivel mundial. Y aunque es un porcentaje pequeño, en nuestra mano está ser pioneros en el desarrollo y adopción de soluciones tecnológicas eficientes, y en la aplicación de cambios estructurales operativos. En este contexto, apostamos por los beneficios derivados de la utilización de las llamadas “Green TIC”, que han dado lugar a innovaciones tecnológicas, tales como la virtualización, el cloud computing, etc.
A tenor de las estimaciones del informe Smart 2020, para esa fecha, la eficiencia energética proporcionada por las TIC puede llegar a suponer una reducción de 7,8 GtCO2e respecto de las 51 GtCO2e de emisiones totales previstas; y un ahorro de costes de unos 600.000 millones de euros.
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